domingo, julio 23, 2017

Las Palabras SI importan



Words Matter.  Publicado January 17, 2017 por PPGWorld.

Por Don Hanson, BFRAP CDBC ACCBC CPDT-KA.


Traducido por Carolina Gálvez V. 

 
Don Hanson sugiere que los amantes de los perros remuevan de su vocabulario las palabras alfa y dominancia.

Los Dog-lovers usan una variedad de palabras cuando hablan acerca de su tema favorito. A veces usamos una palabra porque es la única que conocemos o a veces también usamos una palabra por puro hábito, incluso cuando sabemos que existe otra mejor. Es por eso que, en vista de que nuestros conocimientos sobre los perros han cambiado, es importante que re-evaluemos algunas de las palabras y frases que a menudo usamos para definir a nuestros perros y la relación que tenemos con ellos. La elección de las palabras es especialmente importante cuando le estamos enseñando a alguien que es nuevo en el mundo de los perros, por ejemplo, un niño. 

Las palabras pueden ser muy poderosas. La palabra que elegimos puede alterar percepciones y no siempre para mejor. Un cambio en la percepción puede alterar la actitud, lo que a su vez puede causar que nuestro comportamiento hacia nuestro perro cambie  y, de nuevo, no siempre para mejor. A veces elegimos intencionalmente una palabra porque queremos cambiar percepciones, actitudes y el comportamiento. Por ejemplo, veamos dos palabras que se usan a menudo cuando se habla de los hábitos higiénicos de un perro dentro de casa; “Housebreaking” versus “Housetraining.” [N. del T. - El autor utiliza palabras para las que no hay equivalente al español y hace referencia al significado ecuestre de la palabra “break” (romper), ahora me saldré del artículo para explicarlo: La doma que realizaban los vaqueros a los caballos para poder montarlos era terriblemente violenta y cruel, la razón por la que se llamaba “breaking” es porque el objetivo era romper la voluntad del caballo, quebrar su espíritu, y que terminara aceptando la montura por puro terror de los golpes y del agotamiento por lo que lo habían hecho pasar. Por lo que, en inglés, asociar la palabra “breaking” a cualquier adiestramiento predispone a pensar en que hay que someter y utilizar castigos. 
Respecto a la palabra housetraining, la traducción literal de ésta sería entrenamiento en casa, pero lo que en realidad significa housetraining es enseñar al perro a hacer sus necesidades adecuadamente sin ensuciar dentro de casa, por lo que la traducción más adecuada sería entrenamiento de hábitos higiénicos.] 

“Housebreaking” sugiere que estamos rompiendo un mal hábito del perro, lo que a su vez causa que muchos piensen en que los castigos son la mejor forma de lidiar con un perro que se orina o se defeca en un lugar inadecuado. En cambio, “housetraining” sugiere que debemos primero enseñarle al perro cuándo y dónde queremos que haga sus necesidades y cómo informarnos cuando necesite ir. Cuando adopté a mi primer perro, me dijeron como tenía que “housebreakearlo”. Desterré la palabra “housebreaking” de mi vocabulario hace muchos años, porque creo que propicia una relación contra productiva entre perro y humano. 

Muchas de las palabras históricamente asociadas al adiestramiento canino tienen connotaciones negativas. Obediencia, la cual el diccionario define como “el estado o cualidad de ser obediente”; 2. “el acto o práctica de obedecer, complacencia sumisa o trabajadora: El servicio militar demanda obediencia por parte de sus miembros”; es una de las palabras que la mayoría de los profesionales de la conducta canina ya no utilizan. La mayoría de los perros son considerados como parte de la familia, y al tiempo que muchas familias quieren un perro que se comporte bien, son también lo suficientemente sabias como para darse cuenta de que el concepto de demandar obediencia ciega en cualquier ser vivo es difícil y suele conducir a una existencia más bien infeliz para todos. Cuando consideras que puedes enseñarle buenos modales a tu perro sin la rigidez militar del adiestramiento de obediencia utilizando premios y amabilidad, el borrar la palabra “obediencia” de nuestro vocabulario de adiestramiento tiene mucho sentido. 

Dos palabras adicionales asociadas directamente con el concepto militaristico de obediencia son comando y corrección. El adiestramiento canino tradicional estipula que uno debe darle un comando al perro, sin importar si lo sabe o no, y cuando éste no realice el comportamiento indicado por el comando, tu corriges al perro. Utilizar la palabra “corrección” fue probablemente una elección consciente, para suavizar lo que estaba ocurriendo en realidad, que era castigo. Por ejemplo, yo diría “sit” (siéntate) y si el perro no se sienta yo corregiría al perro dándole un tirón con la correa, la cual estaría conectada a un collar de ahorque, lo que le causaría al perro dolor y discomfort momentáneo y con esto se espera que eso le enseñe al perro a responder apropiadamente al comando la próxima vez que sea dado. Hay maneras mucho mejores de entrenar a un perro, es por eso que la American Animal Hospital Association (AAHA) - Asociación Americana de Hospitales Animales -, el Pet Professional Guild (PPG) – Gremio Profesional de Mascotas - y la mayoría de los adiestradores modernos te dirán que los comandos y correcciones ya no tienen un lugar en el adiestramiento canino. 

Yo uso la palabra “indicación” (“cue” en inglés) en vez de comando y uso premios en vez de correcciones para enseñarle a un perro todo lo que necesita saber. La palabra indicación sugiere que debemos enseñarle al perro a responder ante nuestras señas verbales o visuales y que no podemos ni debemos esperar obediencia ciega sin enseñar. El adiestramiento canino o educación canina es nosotros enseñándole a nuestro perro a responder a indicaciones específicas. En vez de poner a propósito al perro en un escenario donde falle para poder corregirlo por una respuesta inadecuada, ¿por qué no poner al perro en las condiciones óptimas para su éxito y poder premiarlo luego? Hace que la experiencia del adiestramiento sea mucho más agradable y feliz tanto para el perro como para el humano. Creo que todos podemos coincidir en que si lo estamos pasando bien, estaremos más dispuestos a realizar algo y cuando se trata de adiestramiento, mientras más trabajemos con nuestros perros, más éxito tendremos. 

Las últimas dos palabras que sugiero que los Dog-lovers desterren de su vocabulario son dominancia y alfa. La ciencia ha comprobado que todo el concepto de ser dominante sobre tu perro o ser el alfa es erróneo y se ha malentendido, tanto para referirse a lobos como a perros, y es por eso que la AAHA Behavior Management Guidelines (Recomendaciones para el Manejo del Comportamiento de la Asociación Americana de Hospitales Animales) declara “…si el adiestrador explica el comportamiento en términos de ´dominancia´…sugiera a los clientes que cambien de adiestrador”. [Para más información sobre esta materia, lea Dog Behavior – Dominance: Reality orMyth (Comportamiento Canino – Dominancia: Mito o Realidad) en mi blog.]

Ya sea que seas el dueño/compañero/cuidador/tutor de un perro o un profesional que trabaja con perros, espero que consideres seriamente las palabras que utilizas cuando piensas en tus perros y al hablar con otras personas sobre sus perros. De verdad que sí importa.

   

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